Los motores turbofan PD-8, desarrollados por United Engine Corporation, demostraron un desempeño fiable, validando la seguridad del avión para operar bajo condiciones meteorológicas adversas y contribuyendo a la reducción de dependencia de componentes importados.
Especialistas de United Aircraft Corporation (UAC) realizaron pruebas de certificación para el Superjet 100 equipado con motores nacionales PD-8, utilizando una piscina de más de 70 metros instalada en el aeródromo del Instituto de Investigación de Vuelo M.M. Gromov en Zhukovsky, Rusia.
Las pruebas verificaron que el avión puede operar en pistas cubiertas de agua sin que ello afecte el funcionamiento de sus motores de crucero ni la unidad de potencia auxiliar, así como en situaciones de empuje inverso, técnica fundamental para el frenado en pistas.
Vadim Shirokih, piloto de pruebas y jefe del complejo de pruebas de vuelo de PJSC Yakovlev Sucursal de Aeronaves Regionales, indicó que durante el ensayo se realizaron mediciones con cámaras instaladas tanto en tierra como en la aeronave, y la supervisión de centros certificados y especialistas de Yakovlev y UEC.
Fyodor Mironov, subdirector de ventas de United Engine Corporation (UEC), afirmó que las pruebas confirman la fiabilidad de los motores PD-8 desarrollados con tecnologías avanzadas, asegurando la seguridad de pasajeros en condiciones adversas, incluyendo vuelos con fuertes precipitaciones.
Este avión de fuselaje estrecho tiene capacidad para 100 pasajeros y forma parte del programa de sustitución de importaciones ruso, incorporando sistemas y motores desarrollados nacionalmente para reducir dependencia extranjera.
El motor turbofan PD-8, con un empuje de 8 toneladas, fue fabricado en la planta UEC-Saturn de Rybinsk y será usado también en el avión anfibio Be-200, con tecnología y materiales de última generación.
Este ensayo representa un paso crucial hacia la certificación final del motor y el avión en su configuración tecnológica plenamente nacional.
Fuente e imagen: UAC.





