En conversación con Fredrik Gustafson, la compañía sueca subrayó que el Gripen, el RBS 70 NG y el radar Giraffe 1X forman parte de una oferta pensada para capacidades locales, defensa aérea y adaptación a nuevas amenazas.
Saab participo nuevamente en FIDAE 2026 con el objetivo de reafirmar una estrategia que ya no se limita a la exhibición de sistemas, sino que busca consolidar su presencia en América Latina a través de la cooperación industrial, la transferencia tecnológica y el desarrollo de capacidades locales. La compañía sueca presentó soluciones como el RBS 70 NG, el radar Giraffe 1X y sistemas de entrenamiento y simulación, alineados con necesidades operacionales cada vez más complejas.
En conversación con Fredrik Gustafson, Head of Group Business and Development de Saab, la empresa describió el escenario regional como uno en el que “no se está en guerra, pero tampoco en paz”, una definición que resume el peso creciente de amenazas no convencionales, como el crimen organizado y la presión sobre el control territorial. En ese contexto, Saab sostiene que la demanda por vigilancia multidominio (aérea, terrestre, marítima e informacional) seguirá creciendo en los próximos años.
Fredrik Gustafson también remarcó que América Latina arrastra décadas de baja inversión en defensa frente a otras regiones, lo que ha generado brechas de capacidad que comenzarán a cerrarse mediante nuevos procesos de adquisición. En ese mapa, el Gripen sigue siendo uno de los pilares de la estrategia de Saab, con Brasil ya operando el programa y Colombia como uno de los mercados donde la plataforma ganó relevancia regional.
Uno de los ejes centrales de la propuesta de Saab en FIDAE 2026 fue la transferencia tecnológica vinculada a proyectos ajustados a las prioridades de cada país cliente. La compañía destacó oportunidades en áreas como software, sistemas de mando y control, investigación y desarrollo, e incluso sinergias con el ecosistema naval y tecnológico chileno. Según la empresa, el valor agregado no reside solo en vender plataformas, sino en generar capacidades que puedan permanecer y evolucionar localmente.
En ese sentido, Saab advirtió que los conflictos recientes impulsaron la necesidad de arquitecturas más distribuidas, adaptables y capaces de ser modificadas por el propio usuario. La compañía considera que los sistemas no tripulados tendrán un rol complementario, mientras que las plataformas tripuladas seguirán siendo el núcleo de las operaciones más complejas, especialmente en escenarios donde la flexibilidad y la resiliencia son decisivas.
La presencia de Saab en FIDAE 2026 volvió a subrayar el papel de la feria como punto de encuentro entre la industria y los países de la región. Para la empresa, la instancia sirve tanto para profundizar vínculos ya existentes como para abrir nuevas oportunidades de cooperación en un momento en que América Latina comienza a redefinir sus prioridades de defensa.
Imagenes: Camilo Benavides DM.












