El Ministerio de Defensa de Países Bajos firmó un contrato para adquirir 100 radares de detección de drones de la empresa Robin Radar Systems, con entregas iniciales inmediatas y completas en 2026, tras incidentes en bases aéreas que interrumpieron operaciones.
El Ministerio de Defensa de los Países Bajos ha adjudicado a Robin Radar un contrato para suministrar 100 radares especializados en detección de drones, acelerando las medidas de protección para bases aéreas, instalaciones críticas y unidades militares en respuesta a recientes intrusiones no identificadas. Las primeras unidades se entregarán de inmediato, con el resto escalonado hasta 2026 y vehículos de soporte listos a principios del próximo año, proporcionando a las fuerzas armadas «más tiempo para actuar» ante amenazas aéreas no tripuladas.
Los radares, modelos Max, Iris y Elvira, escanean en 360 grados actualizando datos cada segundo con seguimiento tridimensional de altitud, distinguiendo vehículos aéreos no tripulados de aves u otros objetos en movimiento —un desafío recurrente en aeropuertos europeos—. La experiencia en Ucrania, donde unidades holandesas enviadas como ayuda generaron retroalimentación que duplicó el alcance de detección del Iris, ha optimizado la tecnología para entornos de combate reales.
La compra responde directamente a incidentes recientes cerca del aeropuerto de Eindhoven y la base aérea de Volkel, donde avistamientos de drones provocaron cierres temporales de vuelos y respuestas de seguridad, sin que se identificara el origen de las aeronaves. Funcionarios holandeses reportaron interrupciones similares en zonas restringidas, alineándose con incidentes análogos en Europa que han elevado la alerta por amenazas no tripuladas cerca de infraestructuras sensibles.
Imagen: Ministerio de Defensa de los Países Bajos.






