Saab está considerando a Canadá como posible sitio de producción para el aumento rápido de la fabricación de cazas Gripen E, debido a la alta demanda derivada del interés de Ucrania en adquirir hasta 150 aeronaves de este tipo.
En respuesta a la creciente demanda internacional, especialmente tras la posible adquisición de hasta 150 cazas Saab JAS 39 Gripen E por parte de Ucrania, Saab está evaluando la expansión de su capacidad de producción para satisfacer dicho volumen. Entre las opciones analizadas figura el establecimiento de una línea de ensamblaje en Canadá, lo que representaría el primer centro industrial de Saab en Norteamérica.
El 22 de octubre de 2025, durante la Firma de la Carta de Intención entre el primer ministro sueco Ulf Kristersson y el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, se establecieron las bases para esta posible exportación, sin embargo, aún no existe un contrato firmado. Zelenskyy tiene planes para una flota futura de aproximadamente 250 aeronaves, entre F-16, Gripen y Rafale, adaptadas para las necesidades de defensa de Ucrania en un conflicto prolongado.
Vadym Voroshylov, piloto ucraniano conocido como «Karaya» y Héroe de Ucrania en 2022, destacó la adecuación del Gripen para las condiciones del país, señalando su diseño robusto, capacidad para rearme rápido, compatibilidad con armas occidentales y costos operativos accesibles.
Actualmente Saab produce el Gripen en Suecia y Brasil, en colaboración con Embraer. Una línea de ensamblaje en Canadá sería crucial para acelerar la producción. Bombardier mantiene conversaciones activas con Saab y ha mostrado disposición para aportar experiencia local y posibles instalaciones en Toronto Pearson o Dorval, Quebec.
Estas negociaciones se alinean con la creciente cooperación aeroespacial y de defensa entre Canadá y Suecia iniciada en agosto de 2025, con apoyo del Gobierno canadiense para diversificar cadenas de suministro y reforzar la seguridad regional.
En paralelo, Canadá revisa su pedido de 88 F-35A Lightning II de Lockheed Martin ante preocupaciones por costos y retorno industrial. Se baraja la posibilidad de incorporar una flota mixta con Gripen para equilibrar soberanía, costos y beneficios.
La propuesta de ensamblaje en Canadá incluiría transferencia tecnológica completa, soporte logístico y mantenimiento local, afianzando una alianza estratégica que podría transformar el mapa industrial y operativo de la aviación de combate en Norteamérica.
Imagen: Saab.







