ATR formalizó a finales de mayo la entrega del primer ATR 42‑600 a PNG Air, correspondiente a un pedido de tres aeronaves firmado a fines de 2024, dando el puntapié inicial a un ambicioso plan de renovación de flota.
A finales de mayo, ATR formalizó la entrega del primer ATR 42‑600 a PNG Air, correspondiente a un pedido no revelado previamente de tres aeronaves. El acuerdo se apoya en un contrato de compra iniciado a fines de 2024 y marca el comienzo del plan de renovación acelerada de flota de la aerolínea, que coloca a los aviones ATR en el centro de su red futura.
PNG Air cumple un rol clave en Papúa Nueva Guinea, al operar vuelos regulares de pasajeros en uno de los entornos geográficos más complejos del mundo, con terreno montañoso, selva densa y una red vial muy limitada. En este contexto, la aviación se convierte en el principal medio para que las comunidades accedan a servicios esenciales, mercados, educación y atención sanitaria, por lo que contar con aviones regionales confiables es fundamental para el desarrollo social y económico del país.
Desde 2023, la compañía ha impulsado una profunda transformación basada en mejorar el rendimiento operativo, la puntualidad, la regularidad de las frecuencias y la experiencia de viaje del pasajero. La modernización de la flota es una pieza central de esta estrategia: en el próximo año, PNG Air proyecta pasar de cinco a 16 aeronaves, migrando progresivamente a una flota exclusivamente ATR y retirando sus veteranos DHC Q100.
Este crecimiento se logrará mediante una combinación de nuevas entregas de ATR 42‑600 y ATR 72‑600, junto con la incorporación de unidades de segunda mano procedentes de arrendadores establecidos en el mercado. Al optar por ATR, la aerolínea invierte en turbohélices capaces de operar rutas cortas, pistas desafiantes de grava y destinos remotos, con alta eficiencia de combustible y costos contenidos, aspectos cruciales para mantener la conectividad en Papúa Nueva Guinea.
Según el fabricante, esta primera entrega representa un paso adelante para el país, hacia una movilidad más confiable y responsable que ayude a mantener conectadas a las comunidades y a sostener su desarrollo.
Imagen: ATR.







