Northrop Grumman desarrollará y fabricará tecnología de propulsión ramjet de combustible sólido para integrarla en prototipos del interceptor XRC del Ejército estadounidense, bajo un contrato de 18,8 millones de dólares.
Northrop Grumman anunció el 29 de septiembre de 2026 un contrato de 18,8 millones de dólares con el Centro de Aviación y Misiles del Comando de Desarrollo de Capacidades de Combate del Ejército de Estados Unidos. La empresa desarrollará y producirá un sistema de propulsión ramjet de combustible sólido para integrarlo en prototipos del programa XRC, concebido para enfrentar sistemas aéreos no tripulados a mayor distancia.
A diferencia de un motor cohete convencional, que lleva a bordo tanto combustible como oxidante, el ramjet utiliza oxígeno de la atmósfera durante el vuelo. Según Northrop Grumman, esto permite dedicar más volumen interno al combustible y busca aumentar el alcance y la energía disponible para interceptar amenazas aéreas maniobrables. Se trata de la ventaja prevista para el diseño, no de una prestación ya validada en un misil XRC operativo.
El desarrollo se realizará en el Allegany Ballistics Laboratory, en Virginia Occidental, instalación operada por Northrop Grumman y especializada en propulsión y materiales energéticos. La campaña incluirá pruebas en tierra y en vuelo para comprobar tanto el diseño como los procesos de producción, con la intención de preparar una fabricación escalable.
XRC está orientado a mejorar las prestaciones del sistema de defensa aérea de corto alcance para fuerzas en maniobra M‑SHORAD. Northrop Grumman indica que la compatibilidad con el lanzador universal para vehículos Stinger permitiría ampliar la defensa frente a drones avanzados y otras amenazas aéreas, incluidos aviones y helicópteros.
La compañía también participa en otras capas de la defensa antidrones estadounidense, entre ellas el sistema de mando y control FAAD C2. Sin embargo, el alcance concreto del nuevo contrato se limita a la tecnología de propulsión para prototipos XRC y sus ensayos; el comunicado no anuncia una fecha de entrada en servicio, el número de interceptores a producir ni pedidos de despliegue.
Imagen: Northrop Grumman.




