Los cadetes de cuarto año de la Escuela Militar de Chile enfrentan un riguroso período de entrenamiento en el campo «El Culenar», combinando tecnología de última generación con simulaciones realistas para evaluar su liderazgo y dominio táctico bajo condiciones operativas complejas.
En el campo de instrucción y Entrenamiento «El Culenar» en Talca, los cadetes de cuarto año de la Escuela Militar de Chile participan en intensas maniobras que combinan precisión, disciplina y tecnología de punta. Equipados con cascos, chalecos tácticos y sensores láser, se desplazan entre trincheras y escenarios que recrean fielmente el entorno operativo, poniendo a prueba su preparación y liderazgo.
Esta fase forma parte del Segundo Período Práctico Profesional, que funciona como examen de grado para evaluar la capacidad de los cadetes para dirigir tropas en operaciones reales. En esta oportunidad, el Centro de Entrenamiento y Combate de Infantería (CECOMBI) y el Centro de Entrenamiento de Combate Acorazado (CECOMBAC) colaboraron directamente, aportando supervisión y apoyo tecnológico.
Un simulador avanzado sigue en tiempo real los movimientos, bajas y efectos del armamento durante las maniobras, eliminando la necesidad de munición real y proporcionando una evaluación objetiva del desempeño. El Teniente Jorge Aravena R., del CECOMBAC, destacó el valor de esta tecnología: «Nuestros equipos permiten a los cadetes experimentar la conducción de unidades y la toma de decisiones en escenarios complejos, muy similares a los reales, lo que potencia sus habilidades».
Además, los cadetes utilizan sistemas de transmisión de información con apoyo de la Escuela de Telecomunicaciones y equipos optrónicos para operar en condiciones de baja visibilidad, como la noche o la niebla. El Subalférez Juan Villalobos T. resaltó cómo este entrenamiento le ayuda a aplicar sus conocimientos y mejorar su liderazgo en terreno con su escuadra.
El trabajo conjunto entre CECOMBI y CECOMBAC también es destacado por sus integrantes. El Cabo 2° Eduardo Pereira G. manifestó que compartir experiencias y herramientas fortalece la capacitación general. Por su parte, la instructora de simulación Paola Sáez M. explicó que el sistema permite simular bajas y maniobras tácticas con seguridad, evaluando la coordinación y efectividad de las unidades.
El Regimiento Nº 16 «Talca» apoyó logísticamente y actuó como fuerza opositora, creando situaciones tácticas que exigieron respuestas reales por parte de los cadetes. Las evaluaciones se basaron en la comprensión de la situación, planificación, conducción y liderazgo grupal e individual.
Los datos recabados permitieron análisis detallados para identificar lecciones aprendidas y fortalecer la preparación. Al finalizar el período, los cadetes recibirán la certificación para comandar secciones, integrando liderazgo colectivo, dominio tecnológico y habilidades tácticas esenciales para los oficiales del Ejército de Chile.
Imágenes: Ejército de Chile.







