La Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) dio por terminada la vida operativa de sus Cessna A‑37B Dragonfly, cerrando una etapa de casi 50 años de servicio aéreo de ataque ligero que se inició con la incorporación de las primeras unidades el 31 de octubre de 1976.
La Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) ha cerrado un capítulo histórico de su aviación de combate con la baja oficial de su flota de Cessna A‑37B Dragonfly, aeronaves de ataque que han cumplido misiones de apoyo táctico desde finales de la década de 1970. El retiro de estos cazas turbojet marca el fin de una era de aviones de combate ligeros en la FAU y abre la puerta a una nueva etapa basada en la familia Embraer A‑29B Super Tucano, más moderna, eficiente y adaptada a los desafíos de la aviación de apoyo aéreo cercano en el siglo XXI.
El Cessna A‑37B Dragonfly (Super Tweet) ha definido la capacidad de ataque de apoyo táctico y contrainsurgencia de la Fuerza Aérea Uruguaya desde la década de 1970. Entre 1976 y 1977, la FAU incorporó ocho unidades nuevas, a las que se sumaron posteriormente seis ejemplares usados y tres más cedidos por Ecuador, alcanzando un total de 17 A‑37B adquiridos durante casi cuatro décadas, de los cuales solo un par se mantuvo operativo hasta 2023.
A lo largo de su historia, el A‑37B cumplió misiones de ataque al suelo, apoyo de tropas, reconocimiento táctico y entrenamiento de combate bajo el Escuadrón Aéreo N.º 2 (Caza) de la Brigada Aérea II “Tte. Mario Walter Parallada”, en Durazno, consolidándose como símbolo de la capacidad de combate de la aviación militar uruguaya.
Desgaste estructural, actualizaciones y “vida útil extendida”
Con el paso del tiempo, la flota de A‑37B enfrentó los problemas clásicos de cualquier parque envejecido: motorgas GE J85 con vida útil cumplida, escasez de repuestos y sistemas de seguridad obsoletos. Entre 2017 y 2019, la FAU ejecutó un proyecto de inversión para reemplazar los asientos eyectables Weber por Martin‑Baker MK‑8, destinado a ganar varios años de operatividad y retrasar la baja definitiva.
Pese a esas inversiones, el contexto estratégico y económico llevó a Uruguay a optar por un cambio de filosofía de flota: pasar de un avión de ataque turbojet ligero de doble motor a un turborreactor CAE ligero de nueva generación, más eficiente en costes de operación, más apto para misiones de adiestramiento avanzado y menos dependiente de repuestos de generación vieja.
Reemplazo por el A‑29 Super Tucano
La baja institucional de los A‑37B se articula con la llegada de los Embraer A‑29B Super Tucano, adquirida por Uruguay para la modernización de sus capacidades de ataque y entrenamiento avanzado. El A‑29B ofrece mejor eficiencia de combustible, cabinas de vidrio modernas, integración digital de sistemas de misión y menor costo por hora de vuelo, al tiempo que mantiene capacidades de apoyo aéreo cercano y ataque de baja intensidad.
En la práctica, la transición implica que el Escuadrón de Vuelo Avanzado y el Escuadrón de Caza concentren sus operaciones en una flota de A‑29B, reduciendo la complejidad de la línea de apoyo logístico y alineando la estructura de formación de pilotos con estándares más modernos e interoperables con otros países de la región.
Ceremonia de despedida y simbolismo histórico
La Fuerza Aérea uruguaya ha programado una ceremonia formal de despedida de los A‑37B Dragonfly el 11 de mayo en la Brigada Aérea II de Durazno, en el marco del 75.º aniversario del Escuadrón Aéreo N.º 2 (Caza). El acto servirá tanto como reconocimiento institucional a pilotos y mecánicos que a lo largo de cinco décadas han operado el Dragonfly, como de símbolo de cierre de un ciclo histórico en la aviación de combate nacional.
En el discurso de la ceremonia, la FAU destacará el rol del A‑37B no solo como plataforma de defensa, sino como instrumento de soberanía, presencia sobre el territorio nacional y adiestramiento operativo en un entorno de recursos limitados. Parte de la flota de Dragonfly pasará al Museo de la Aviación Militar para su conservación histórica, mientras otras unidades podrían ser conservadas como monumentos o piezas estáticas en bases.
Imágenes: Fuerza Aérea Uruguay.






