Estados Unidos aprobó una venta militar por 330 millones de dólares a Taiwán, la primera bajo el segundo mandato del presidente Donald Trump, incluyendo componentes y repuestos para aeronaves F-16, C-130 y el caza indígena IDF.
Estados Unidos aprobó la venta de piezas y equipos militares por valor de 330 millones de dólares a Taiwán, marcando la primera venta significativa de armamento bajo la administración del presidente Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca. Así lo informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán el viernes.
Este paquete incluye componentes no estándar, repuestos y piezas de reparación, consumibles y apoyo para la renovación de aeronaves F-16, C-130 y el caza de defensa indígena (IDF), fortalecerá las capacidades militares taiwanesas frente a posibles agresiones, especialmente en medio de las tensiones regionales con China, que considera a Taiwán parte de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para someter la isla.
El presidente taiwanés, Lai Ching-te, se comprometió a aumentar el gasto en defensa a más del 3% del PIB en 2026 y hasta el 5% para 2030, con planes de fortalecer la cooperación industrial con Estados Unidos. Sin embargo, el Kuomintang, principal partido de oposición —afín a Pekín—, ha expresado preocupaciones sobre la subida del gasto, con su líder Cheng Li-wun criticando que “Taiwán no es un cajero automático”.
Esta venta militar es la primera desde diciembre de 2024 bajo la actual administración estadounidense del presidente Joe Biden y tiene lugar en un contexto de creciente cooperación regional y tensiones entre China, Taiwán y otros actores como Japón, cuyo gobierno ha señalado disposición para apoyar militarmente a la isla en caso de agresión.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino respondió con severas críticas, calificando la venta como una violación de su soberanía y advirtiendo que no tolerará actos que avalen una independencia de Taiwán, declarando que la isla es una “línea roja inviolable” para Pekín.
Imagen: AFP.





