FAA propone nuevas inspecciones obligatorias a motores GE CF34 tras accidente de Challenger 604

La Administración Federal de Aviación (FAA) ha publicado una Notice of Proposed Rulemaking (NPRM) que requeriría nuevas inspecciones y pruebas de funcionamiento en motores General Electric CF34‑1A y CF34‑3, instalados en Bombardier Challenger 600 y CRJ200, tras el accidente fatal de febrero de 2024 en Naples, Florida, donde una corrosión oculta en el sistema de geometría variable (VG) provocó la pérdida simultánea de empuje de ambos motores.

 

La FAA ha vinculado de forma indirecta, pero inequívoca, su movimiento regulatorio con el accidente de un Bombardier Challenger 604 de Hop‑A‑Jet en Naples, Florida, el 9 de febrero de 2024. El informe final de la National Transportation Safety Board (NTSB) concluyó que la corrosión en los componentes del sistema de geometría variable (VG) de ambos motores GE CF34‑3B provocó que los estatores de compresor de alta presión (HPC) quedaran fuera de posición, induciendo stalls de compresor y pérdida total de empuje a baja altura, con dos tripulantes fallecidos.

La investigación también señaló una guía de diagnóstico de fallos inadecuada de General Electric: un mes antes del accidente, ambos motores habían experimentado eventos de hung start (“arranque colgado”), sin que los procedimientos de fault‑isolation permitieran detectar la corrosión acumulada en la carcasa de compresor de alta presión.

 

Qué incluiría la nueva directiva

La NPRM propone un nuevo Airworthiness Directive (AD) para familias CF34‑1A, CF34‑3A, CF34‑3A1, CF34‑3A2 y CF34‑3B, que potencian la gama Challenger 600 y una parte de la flota CRJ200. La medida afectaría a unas 1.152 unidades instaladas en territorio estadounidense, y sus pilares centrales son:

  • Inspecciones de borescope dentro de la carcasa de compresor de alta presión, enfocadas en las zonas de los actuadores VG, para detectar corrosión y depósitos.
  • Pruebas funcionales del sistema de geometría variable, midiendo presiones y recorridos de actuadores para asegurar que operan “en‑schedule”.
  • Pruebas de reinicio de motor periódicas (hasta cada tres meses en algunos modelos), que pondrían a prueba la capacidad de arranque sin estallidos de compresor, un escenario clave en el siniestro de Naples.

Los plazos de cumplimiento se establecerían de forma escalonada: algunos motores deberían inspeccionarse antes del siguiente vuelo, mientras que otros tendrían entre 12 y 24 meses, según el modelo y configuración. En caso de encontrar discrepancias, la FAA contempla acciones que van desde mantenimiento adicional hasta la retirada completa del motor del servicio.

 

Impacto operativo y ventanas de comentarios

La FAA calcula que el conjunto de nuevas inspecciones incrementará el coste de mantenimiento de estas unidades de CF34, pero considera que el riesgo de pérdida de empuje en fase de aproximación justifica el esfuerzo. El texto de la NPRM está abierto a comentarios públicos hasta mediados de junio de 2026, después de lo cual la agencia podría emitir una directiva definitiva que se incorpore a los manuales de mantenimiento del motor de GE como limitación de aeronavegabilidad.

Para operadores de Challenger y CRJ200, el mensaje claro es que el ciclo de inspección de motores CF34 se vuelve más estricto: lo que antes se consideraba mantenimiento recomendado por boletines de servicio pasará a ser un requisito normativo, alineado con una nueva comprensión del comportamiento de los sistemas VG en entornos de salinidad y humedad elevadas, como los del sur de Florida.

Imagen: Global Charter.

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