El Departamento de Estado de EE. UU. ha autorizado la venta de 21.500 kits de guía láser APKWS II a Israel, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos en un paquete estratégico valorado en más de 2.000 millones de dólares.
En un movimiento coordinado para fortalecer la capacidad de defensa de sus socios regionales, Estados Unidos ha aprobado la transferencia masiva de sistemas APKWS (Advanced Precision Kill Weapon System) II de BAE Systems a Israel, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Este paquete, que incluye 20.000 unidades destinadas a Israel y Qatar —10.000 para cada nación— y otras 1.500 secciones de guía para los EAU, responde a la creciente urgencia de contar con municiones de precisión asequibles para neutralizar amenazas asimétricas, especialmente vehículos aéreos no tripulados (UAV) y sistemas de crucero de baja cota.
El APKWS II representa un salto táctico al transformar el cohete estándar Hydra-70, un elemento ampliamente disponible en los arsenales regionales, en una munición guiada por láser de alta precisión. Esta versatilidad permite que plataformas como los helicópteros AH-64E Apache de Qatar y las diversas flotas de ala fija y rotatoria de Israel y los EAU, puedan neutralizar múltiples objetivos móviles o estáticos con una precisión que antes requería el uso de misiles mucho más costosos y complejos, como el Hellfire.
Valor operativo y económico en el conflicto moderno
La relevancia estratégica de esta venta radica en el concepto de «proporcionalidad y coste-eficacia» en entornos de combate de alta intensidad. Ante una amenaza persistente de enjambres de drones o ataques con misiles de corto alcance, el consumo de misiles interceptores de alto valor ha presionado las cadenas de suministro de los aliados regionales. La adopción del APKWS II permite a los comandantes asignar el nivel de munición apropiado a cada amenaza, reservando los sistemas de defensa aérea de largo alcance y los misiles de alta gama para objetivos de mayor envergadura o complejidad técnica.
Para los Emiratos Árabes Unidos, esta incorporación es especialmente relevante en el contexto de la protección de infraestructura crítica y seguridad marítima, donde la identificación y neutralización rápida de amenazas pequeñas y rápidas es vital. Por su parte, para Israel, la adquisición facilita la interdicción de células de lanzamiento de cohetes y puestos de mando expuestos sin generar daños colaterales excesivos, un factor esencial en escenarios urbanos o de proximidad. BAE Systems, como contratista principal, se ve respaldado para escalar su capacidad de producción en EE. UU., asegurando que el flujo de estos kits satisfaga la demanda urgente de los tres países mientras se mantiene la interoperabilidad con las fuerzas estadounidenses en el teatro de operaciones.
Imagen: BAE Systems.








