El presidente de Colombia, Gustavo Petro, presentó oficialmente el fusil de asalto Jaguar, desarrollado y fabricado por la empresa estatal Indumil, en un acto realizado en la Fábrica de Armas y Municiones General José María Córdova (FAAJMC) en Soacha (Cundinamarca), lanzando un sistema de fusil de 5.56 mm que busca reemplazar de forma progresiva al Galil ACE israelí en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.
El 8 de mayo de 2026, el presidente Gustavo Petro inauguró un nuevo capítulo de la industria de defensa colombiana al presentar el fusil de asalto Jaguar, el primer rifle de diseño y manufactura totalmente nacional del país. La ceremonia se realizó en la planta de la Industria Militar de Colombia (Indumil) en Soacha, donde el mandatario subrayó la importancia del arma como símbolo de soberanía tecnológica y capacidad de defensa propia.
El desarrollo del Jaguar tomó aproximadamente cinco años desde el inicio de la definición de requerimientos operacionales hasta la industrialización del producto, con participación de especialistas del Ejército, la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la Policía, además de ingenieros de Indumil.
Diseño, materiales y ergonomía
El Jaguar es un fusil de 5.56 × 45 mm diseñado como evolución directa del sistema Galil ACE, que hasta ahora equipa de forma extensa a la Fuerza Pública colombiana. Frente a la versión israelí, el arma incorpora tres innovaciones clave:
- 65% de polímeros de alta resistencia en su estructura, lo que reduce el peso aproximadamente en un 15% frente al Galil ACE, facilitando la movilidad del operador en terreno adverso.
- Mayor ergonomía y modularidad, con culata plegable, rieles Picatinny y compartimentos para iluminación y punteros láser, adaptados a operaciones de alta intensidad y medios ambientes húmedos tropicales.
- Facilidad de mantenimiento y resistencia a la corrosión, gracias a la menor dependencia de estructuras metálicas, lo que disminuye el desgaste en zonas de lluvias frecuentes, selva y costa.
Costos, producción y estrategia de reemplazo
Según cálculos de Indumil, el costo de producción del Jaguar podría ser hasta un 20% menor que el de sistemas equivalentes importados, una ventaja derivada de la localización de componentes y la escala estatal propia de Indumil. El fusil está pensado como una alternativa económica al Galil, sin comprometer el rendimiento operativo, y con el objetivo de avanzar hacia una racionalización de stocks y una modernización gradual de la Fuerza Pública.
El nombre “Jaguar” fue elegido mediante una convocatoria abierta en la que ciudadanos de todo el país propusieron denominaciones para el nuevo rifle, reforzando el carácter simbólico de la plataforma como emblema de industria nacional e identidad militar.
Una estrategia de soberanía de defensa
El Jaguar forma parte de la apuesta del Gobierno colombiano de reducir la dependencia de armamento extranjero y fortalecer una cadena de valor industrial propia en defensa. La empresa Indumil ya ha señalado que, si el arma pasa con éxito las pruebas de campo y de servicio, el Jaguar podría convertirse en un producto de exportación dirigido a otros países de la región que buscan armamento de fusil de bajo costo y de alta robustez operativa.
Imágenes: Ministerio de Defensa Nacional de Colombia.










