C2 Robotics entrega el primer submarino de guerra Speartooth LUUV a Estados Unidos

C2 Robotics, la empresa australiana de defensa, ha presentado oficialmente el Speartooth, un submarino de guerra de 8 metros de longitud, como el primer vehículo subacuático no tripulado (LUUV) exportado a Estados Unidos (EE. UU.) y entregado a la Armada estadounidense.

 

El 1 de mayo de 2026, C2 Robotics marcó un hito con la entrega y bautizo del primer Speartooth Large Uncrewed Undersea Vehicle (LUUV) destinado a la Armada de Estados Unidos. El dron, de 8 metros de largo y 1 metro de ancho (con una versión extendida de hasta 12 metros), fue bautizado en una ceremonia simbólica en la que un brazo robótico, bajo supervisión humana, rindió homenaje al vehículo, reflejando el rol de control humano en el uso de armas autónomas.

El Speartooth, fabricado en Canberra, se integra en la estrategia de guerra submarina futura de EE. UU., al complementar la flota de submarinos de alta tecnología con una flota de 300 unidades de drones submarinos por valor de 5.600 millones de dólares, destinados a operar discretamente y en misiones de largo alcance.

 

Capacidades operativas y misiones tácticas

El Speartooth es un dron submarino de tamaño medio, diseñado para misión de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) y tareas de ataque, con una autonomía de 1.245 millas marinas y capacidad de sumergirse hasta 2.000 metros, grace a una batería de ion-litio de gran capacidad. El sistema cuenta con un sistema de navegación inercial, un velamen de comunicaciones y un sistema de detección de colisiones, que permiten operaciones autónomas y seguras en entornos hostiles.

La estructura modular del Speartooth, con dos compartimentos de carga adaptable, permite la integración de diferentes tipos de sensores y armas, convirtiendo al vehículo en una plataforma de misiones conflictivas capaz de ejecutar tareas desde la exploración de corredores submarinos hasta la entrega de munición de larga distancia.

 

Implicaciones estratégicas y alianzas AUKUS

La entrega del Speartooth a Estados Unidos marca el debut comercial de la tecnología australiana en la Armada de EE. UU., consolidando el ecosistema de defensa de AUKUS en la región del Indo-Pacífico. El dron puede ser desplegado en misiones de reconocimiento submarino, interdicción de subversión y ataques de largo alcance, complementando la supervisión naval con una fuerza económica de drones capaces de operar en áreas densamente vigiladas.

El programa australiano, liderado por C2 Robotics, forma parte de un plan de inversión de 4.900 millones de dólares para la construcción de un submarino no tripulado de 15 metros y 100 toneladas alla clase Dorado, con capacidad de 32 torpedos y sistemas de guerra electrónica avanzados, diseñado para operar tan lejos como el Lejano Oriente.

 

Futuro de la guerra submarina autónoma

La alianza entre Estados Unidos y Australia, reforzada a través de AUKUS, busca innovar la guerra submarina con la introducción de vehículos submarinos autónomos de pleno rendimiento, como el Speartooth, diseñados para operar de forma independiente y coordinada en una flota de drones submarinos más grande. La entrega de las primeras unidades de Speartooth marca un cambio estratégico en el balance de poder naval, con la democracia de la guerra submarina convertida en el nuevo campo de batalla.

Fuente e imágenes: C2 Robotics.

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