La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) ha publicado un informe final que actualiza el análisis de la demanda y el desarrollo del mercado en el espacio aéreo superior, haciendo foco en operaciones por encima de FL550.
La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), en colaboración con EUROCAE, ha publicado un informe que marca un hito en la preparación del marco regulatorio para las operaciones en la atmósfera superior. El documento, publicado esta semana, analiza la creciente tecnología y el interés en vehículos de gran altitud y apertura espacial, como plataformas de alto vuelo, globos estratosféricos, satélites, vehículos suborbitales y sistemas hipersónicos, proyectando su impacto en Europa en los próximos años.
El informe destaca que muchas de estas tecnologías ya han superado la fase de demostración científica y se proyectan hacia una capacidad operativa significativa entre 2030 y 2035. La expansión de infraestructuras como puertos estratosféricos y espacioports en Europa refleja la estrategia de aprovechar estas nuevas capacidades, que incluyen aplicaciones de conectividad, observación, exploración científica, turismo espacial y operaciones militares.
Las estimaciones, aunque aún con un alto grado de incertidumbre, sugieren que en 2035 podrían transitar en el espacio aéreo superior aproximadamente 13.000 vuelos supersónicos, 120 lanzamientos de globos estratosféricos, 40 operaciones con dirigibles, 800 vuelos HAPS y 50 lanzamientos de cohetes. La demanda de actividades relacionadas con el espacio y la alta atmósfera impulsará un mercado emergente y altamente competitivo en la región, pero la regulación tendrá que abordar cuestiones como la compatibilidad de los nuevos vehículos, sus estándares de seguridad, los impactos ambientales y el control del tráfico aéreo en estas altitudes.
Además, el informe subraya la urgente necesidad de un marco regulatorio armonizado y flexible que permita la innovación sin comprometer la seguridad y el medio ambiente. La preparación de la UE en este campo juega un papel clave para garantizar que Europa mantenga su liderazgo en tecnologías innovadoras que cruzan las fronteras entre la aviación, el espacio y la defensa, asegurando un desarrollo sostenible y seguro en el espacio aéreo superior para las próximas décadas.
Imagen: EASA.






