El Gobierno de Chile presentó una planificación de defensa hasta 2043 que contempla renovar aeronaves, modernizar blindados y reforzar la vigilancia y la infraestructura militar en la zona austral.
El ministro de Defensa de Chile, Fernando Barros, presentó el 24 de septiembre en Punta Arenas un conjunto de medidas para fortalecer las capacidades estratégicas de las Fuerzas Armadas, incrementar la presencia del Estado en la zona austral y mejorar la proyección del país hacia la Antártica. Los anuncios abarcan medios aéreos y terrestres, patrullaje marítimo, bases militares e infraestructura logística.
En el ámbito aéreo, Barros anunció el inicio oficial del proceso para reemplazar los cazas F‑5 de la Fuerza Aérea de Chile, que cumplen 50 años de servicio. El ministerio no identificó en su comunicado un modelo sustituto ni anunció una adjudicación. La medida marca, por tanto, el comienzo formal del proceso de renovación de esa capacidad, no la compra de una nueva flota.
La sustitución de los helicópteros Bell UH‑1H se encuentra en una etapa distinta: el proyecto ya cuenta con aprobación y financiamiento. La FACh prevé reemplazarlos por 14 helicópteros ligeros mediante el proyecto Pantera. Barros señaló que próximamente se informará el modelo elegido; entre los aparatos cuyas características conoció la institución figuran el Airbus H125, el Bell 407GXi y el Leonardo AW119Kx, sin que ello constituya una confirmación de compra de alguno de ellos.
Defensa también anunció el próximo inicio del proyecto para renovar la capacidad de transporte aéreo estratégico, hoy sustentada por los C‑130 Hércules. Barros vinculó esa necesidad no solo con la defensa, sino con el sostenimiento de las bases antárticas, la respuesta ante emergencias y el apoyo a la investigación científica. La intención expuesta es adquirir cinco aeronaves aptas para prestar servicio al continente antártico, con incorporaciones proyectadas para 2027 y 2028. Por ahora, la fuente no identifica un modelo seleccionado.
Para la Armada, el anuncio oficial prevé incorporar durante 2027 nuevas capacidades de patrullaje aéreo de largo alcance. El comunicado ministerial no precisa el tipo ni la cantidad de aeronaves, Sin embargo actualmente la Armada esta en negociaciones para adquirir cuatro Lockheed CP-140M “Aurora” canadienses. También contempla gestionar financiamiento para mejorar la infraestructura portuaria naval de Punta Arenas e incrementar la vigilancia aérea y los patrullajes marítimos australes.
En tierra, ya está autorizada la modernización de los tanques Leopard 1 desplegados en Magallanes. Defensa precisa que se trata de los Leopard 1V empleados por unidades de la V División de Ejército y que el propósito de la actualización es prolongar su vida operativa algunos años. Barros instruyó además al Ejército a estudiar la renovación progresiva de sus capacidades en la región, con atención a sistemas no tripulados, guerra electrónica, comunicaciones seguras y medios de observación y respuesta. Se prevé asimismo impulsar nuevas bases militares para sostener una presencia permanente de personal y equipos.
La dimensión antártica incluye mejorar las condiciones operacionales de la pista “Teniente Marsh” para intentar extender aproximadamente dos meses la temporada de vuelos, además de reforzar la infraestructura de la Base “Presidente Eduardo Frei Montalva” y el muelle de Bahía Fildes. Defensa pondrá también a disposición las capacidades del Cuerpo Militar del Trabajo para apoyar proyectos de conectividad austral.
Barros afirmó que el sector Defensa quedó excluido del ajuste presupuestario del 3% y que la inversión en capacidades estratégicas durante 2026 será cercana al doble de la registrada el año anterior. El anuncio reúne, sin embargo, decisiones en fases diferentes —autorizaciones, financiamiento, estudios y proyectos por iniciar—, por lo que no debe interpretarse como una adjudicación simultánea de todos los sistemas previstos.
Imágenes: Camilo Benavides – mención.









