En el extremo norte del país, Soldados Conscriptos de la Compañía de Antiblindaje de Misiles se forman en conducción táctica de vehículos Humvee, combinando instrucción teórica, mantenimiento preventivo y maniobras en escenarios reales. Este curso de dos semanas no solo incrementa el alistamiento operacional del Ejército de Chile, sino que también entrega competencias técnicas, disciplina y oportunidades de desarrollo personal a los jóvenes que cumplen su Servicio Militar.
La formación que entrega el Servicio Militar Obligatorio continúa abriendo espacios de aprendizaje técnico y desarrollo personal para jóvenes en todo el país. En este contexto, los Soldados Conscriptos de la Compañía de Antiblindaje de Misiles de la Brigada Motorizada N.° 4 “Rancagua”, con asiento en Arica, ejecutan un exigente curso de conducción de vehículos tácticos Humvee, instancia que fortalece sus capacidades operativas y afirma su vocación de servicio a la defensa nacional.
La capacitación se realiza en el Cuartel N.° 2 “Coronel Pedro Lagos Marchant” y en los terrenos de la unidad, a través de dos etapas complementarias. En la fase inicial, los conscriptos reciben instrucción sobre características tácticas y técnicas del Humvee, procedimientos de mantenimiento preventivo, identificación de fallas recurrentes y fundamentos de conducción mecánica. Esta base teórica permite comprender el empleo del vehículo en su rol operativo dentro de la brigada.
Posteriormente, el entrenamiento se traslada al terreno, donde los soldados ponen en práctica lo aprendido en condiciones similares a las que enfrentarían en operaciones reales. Allí desarrollan maniobras en distintos tipos de pendientes, pruebas de desplazamiento en diversas superficies y conducción tanto diurna como nocturna, siempre bajo estándares de seguridad y coordinación propios del empleo táctico del Humvee.
Con una duración de dos semanas, el curso tiene como objetivo instruir y certificar a los Soldados Conscriptos en el manejo de los vehículos Humvee asignados a la unidad. La formación considera conducción operativa en diferentes escenarios, identificación de módulos de carga, conservación del material, resolución de inconvenientes habituales en ruta y desempeño tanto como conductor como ayudante, aportando de manera directa a la capacidad de combate de la Brigada Motorizada N.° 4 “Rancagua”.
Este tipo de instancias refleja cómo el Servicio Militar no solo contribuye al alistamiento operacional del Ejército de Chile, sino que también entrega herramientas concretas, disciplina y preparación técnica a jóvenes que buscan desafíos y aprendizaje. Capacitarse, asumir responsabilidades y participar activamente en tareas vinculadas a la defensa del país se convierte en una experiencia que marca un camino de crecimiento personal y profesional al servicio de Chile.
Fuente e imágenes: Ejército de Chile.










