El astronauta Michael López‑Alegría, jefe de astronautas de Axiom Space, participó en FIDAE 2026 y aseguro que Chile puede enviar a una persona al espacio. Durante una mesa redonda, el expiloto de Transbordador Espacial y Soyuz subrayó el potencial científico, tecnológico y simbólico que tendría para el país y para la juventud nacional un viaje al espacio.
Durante FIDAE 2026, la Feria Internacional del Aire y del Espacio recibió la visita de Michael López‑Alegría, ex tripulante de Transbordador Espacial y nave Soyuz, y hoy jefe de astronautas de Axiom Space, empresa de vuelos espaciales comerciales. Duarnte su participacion en FIDAE, hablo sobre la participación de Chile en la carrera espacial, ademas López‑Alegría compartió sus impresiones sobre la vista del extremo sur de Chile desde el espacio y se refirió de manera optimista a la posibilidad de que el país tenga un día un astronauta propio.
Chile capaz de enviar un astronauta
El astronauta afirmó que “es muy posible que Chile mande un astronauta o una astronauta al espacio”, resaltando que este paso serviría para dar confianza al país, motivar a los jóvenes y atraer inversión y talento a la industria espacial. López‑Alegría subrayó que Chile ya participa de forma activa en actividades espaciales, con satélites de observación, laboratorios enviados a la Estación Espacial Internacional y programas de investigación, aunque el público general aún no lo perciba así.
Ventajas naturales y tecnológicas de Chile
Entre las fortalezas que mencionó está el cobre y otros recursos estratégicos, clave para la electrónica y la industria aeroespacial, así como el desierto de Atacama, donde se realizan misiones análogas para pruebas de sistemas y entrenamiento de astronautas. La combinación de infraestructura de observación, bases antárticas y experiencia en operaciones de alta intensidad convierte a Chile en un hub logístico y científico de alto valor para la exploración espacial.
Hacia un futuro espacial incluyente
También abordó el rol de organizaciones privadas como Axiom Space y Blue Origin, que están democratizando el acceso al espacio y abriendo oportunidades para naciones con menor tradición espacial. En ese contexto, la participación de Chile no solo depende de recursos, sino de educación, formación de talento y voluntad política, factores que ya se ven reforzados con el creciente interés de científicos chilenos y jóvenes por los vuelos espaciales y misiones científicas en órbita.
imágenes: Camilo Benavides DM.









