Cumplir con los objetivos de entrenamiento, demostración y aplicación de capacidades y habilidades de combate, comprobar el alistamiento operacional y trabajar la interoperabilidad de las unidades de operaciones especiales y de sostenimiento del Ejército de Chile, fueron algunas de las principales tareas planificadas para la fase de ejecución del ejercicio Estrella Austral.

La magnitud y alcance de esta versión, lo convirtió en el más grande de Latinoamérica en su tipo, reuniendo a más de 1.700 hombres y mujeres, operadores especiales de Chile, Estados Unidos y España donde la participación de las Fuerzas Armadas y, en especial del Ejército de Chile fue protagónica, ya que más de 800 integrantes  –entre operadores de fuerzas especiales y personal logístico y administrativo involucrados directamente– se desplegaron entre Antofagasta y Punta Arenas, para el desarrollo de esta fase.

En los más de 3.000 kilómetros de escenario del ejercicio, el Ejército de Chile, desplegó íntegramente a las unidades del Comando de Operaciones Especiales como son, la Brigada de Operaciones Especiales “Lautaro”, Brigada de Aviación y Brigada de Inteligencia, como también unidades de sostenimiento, a lo largo del territorio nacional, las cuales permitieron trasladar más de 220.000 toneladas en equipamiento y recorrer más de 106.708 kilómetros. Todo este esfuerzo se realizó con el fin de coordinar y ejecutar este ejercicio internacional que se desarrolla desde 2007, de manera conjunta con la Armada, la Fuerza Aérea y combinado con Estados Unidos y España.

Rancagua fue el centro de las operaciones conjuntas entre las Fuerzas Armadas de Chile y los países amigos. Desde la Región del Libertador Bernardo O’Higgins (BAVE), las operaciones terrestres, marítimas y aéreas fueron coordinadas y conducidas por el Puesto de Mando y Dirección del ejercicio, el cual incrementó la interoperabilidad táctica en el marco de la cooperación internacional y contribución a la política exterior del Estado.

Fuente e imágenes: Ejército de Chile.